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El Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur superó el 77% de ejecución y apuntala el récord productivo de YPF

YPF reportó un avance físico superior al 77% en las obras del oleoducto y puerto de exportación Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) al cierre de junio, manteniendo la fecha de puesta en marcha para inicios de 2027.

Por Redacción

Miércoles, 12 de agosto de 2026 a las 14:30

En el marco de la presentación de los resultados financieros y operativos correspondientes al segundo trimestre del año, la petrolera de mayoría estatal YPF ratificó que las obras del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) alcanzaron un avance físico superior al 77% al cierre de junio. La compañía confirmó que la megaobra de transporte —que contempla la construcción de un nuevo oleoducto trasandino/atlántico y una terminal marítima de exportación— mantiene estrictamente el cronograma previsto para iniciar sus operaciones comerciales a comienzos de 2027, garantizando la evacuación de los crecientes volúmenes de crudo shale proyectados hacia los mercados internacionales.

La aceleración de las obras de infraestructura acompaña el incremento histórico de la producción no convencional en la Cuenca Neuquina. Durante el período de abril a junio, la extracción de petróleo shale de la empresa promedió 213.000 barriles diarios, registrando un salto interanual del 47%. Como parte de los objetivos trazados en su denominado Plan 4×4, la conducción corporativa reafirmó la meta de elevar ese flujo hasta los 250.000 barriles por día hacia el cierre de 2026.

Inversiones récord en el no convencional y la apuesta masiva por el RIGI

Para sostener el ritmo de perforación y desarrollo en las áreas no convencionales, YPF ejecutó durante el trimestre un presupuesto total de inversiones (Capex) por 1.340 millones de dólares, lo que representó un incremento del 16% en comparación con el mismo lapso del ejercicio anterior. El 77% de esos fondos se destinó de forma directa a la actividad no convencional en Vaca Muerta, anticipándose además una mayor aceleración en los desembolsos de capital para la segunda mitad del año.

Dentro de este esquema de expansión, destaca la solicitud formal presentada en mayo para adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) mediante el proyecto Loma La Lata Oil. Con un presupuesto estimado de 25.000 millones de dólares, la iniciativa constituye el proyecto de desarrollo e infraestructura privada más ambicioso presentado hasta el momento bajo el nuevo marco promocional.

Procesamiento histórico en refinerías y desinversión en bloques maduros

En el segmento de Downstream, las plantas de refinación alcanzaron el mayor nivel de procesamiento de la historia de la compañía, con un promedio de 351.000 barriles diarios y un factor de utilización de la capacidad instalada del 104%. Este desempeño operativo permitió obtener volúmenes récord de naftas y gasoil, cubriendo la demanda interna, eliminando la necesidad de importar combustibles líquidos y generando saldos exportables para mercados regionales. Las ventas locales crecieron un 10% interanual en volumen, captando el 59% del mercado nacional.

En paralelo, la estrategia de concentrar los recursos de capital exclusivamente en los activos de mayor margen avanzó a paso firme:

  • Salida de áreas convencionales: El pasado 6 de agosto, YPF acordó la venta de dos agrupamientos de campos maduros en la provincia de Mendoza por un valor aproximado de 400 millones de dólares.

  • Foco 100% no convencional: Una vez completada la transferencia efectiva de estas áreas, cerca del 95% de la producción total de la compañía quedará concentrada en Vaca Muerta, acercándose a su meta corporativa de transformarse en un operador dedicado casi en su totalidad al shale.

Fortaleza financiera y desapalancamiento sustancial

El desempeño operativo se tradujo en una posición de caja y balance fuertemente saneada al cierre del período. La empresa reportó un flujo de caja libre de 824 millones de dólares (el tercero más alto en su historia), cifra que absorbió el pago extraordinario por la adquisición de los activos no convencionales que pertenecían a la firma Equinor. Excluyendo dicho desembolso por la compra del área, la generación libre de efectivo se hubiese ubicado cercana a los 1.000 millones de dólares.

A su vez, la caja disponible y equivalentes alcanzaron un nivel récord de casi 2.500 millones de dólares. Esto permitió comprimir la deuda neta y reducir el ratio de apalancamiento consolidado a 1,09 veces EBITDA, representando el nivel de endeudamiento más bajo registrado por la compañía en los últimos 11 años.