La provincia del Neuquén ha vuelto a romper su propio techo productivo al registrar en abril de 2026 una marca histórica de 628.924 barriles de petróleo por día. Según los datos oficiales de la Subsecretaría de Hidrocarburos del Ministerio de Energía provincial, este volumen representa un salto cualitativo para la industria, con un incremento mensual del 3,13% respecto a marzo y un crecimiento interanual masivo del 36,18% en comparación con el mismo mes de 2025.
El acumulado del primer cuatrimestre del año ya refleja una suba del 32,37%, consolidando una tendencia alcista que posiciona a la provincia como el epicentro energético indiscutido de la región.
Este desempeño récord se explica por el alto nivel de actividad en bloques estratégicos que han logrado optimizar sus procesos de evacuación y completación. De acuerdo con el informe técnico, el crecimiento mensual estuvo traccionado principalmente por el aumento en la producción de áreas clave como El Trapial Este, La Angostura Sur I, Bajada del Palo Este, La Amarga Chica y Narambuena.
Estas zonas han demostrado una maduración acelerada de sus proyectos, permitiendo que la curva de aprendizaje en la perforación de pozos horizontales de largo alcance se traduzca en una mayor disponibilidad de crudo para el mercado interno y, fundamentalmente, para el creciente mercado de exportación.
El dominio absoluto del No Convencional
La matriz hidrocarburífera neuquina ha alcanzado un nivel de especialización donde los recursos convencionales han pasado a un plano marginal. En el segmento del petróleo, el shale oil representó el 97,10% del total provincial, con una producción específica de 610.664 barriles diarios. Esta hegemonía del no convencional es un testimonio del éxito del modelo Vaca Muerta, que ha logrado desplazar casi por completo a las cuencas tradicionales. En el caso del gas, la tendencia es similar: la producción no convencional alcanzó los 91,65 millones de metros cúbicos diarios, lo que equivale al 90,57% del total extraído en territorio neuquino.
Dentro de la ventana gasífera, el shale gas se mantiene como el principal protagonista, aportando 82,75 millones de metros cúbicos diarios (81,78% del total), mientras que el tight gas mantiene una participación estable del 8,79% con 8,90 millones de metros cúbicos. Si bien la producción de gas registró una leve disminución del 0,08% respecto al mes anterior, la comparación interanual sigue siendo sumamente positiva, con un crecimiento del 10,91%. Estos números reflejan una planificación orientada a sostener los niveles de inyección necesarios para cubrir la demanda prioritaria y los compromisos de exportación regional hacia Chile y el sur de Brasil.
Dinámica del Fracking: Un respiro técnico tras el récord de marzo
A pesar de los récords en volumen de producción, la actividad de completación mostró una leve desaceleración técnica durante el cuarto mes del año. Según el relevamiento de NCS Multistage, abril registró la marca más baja de etapas de fractura en lo que va de 2026, con un total de 2.335 punciones. Esto representa una caída del 11% frente al récord histórico alcanzado en marzo, cuando se realizaron 2.616 operaciones. Sin embargo, los analistas del sector coinciden en que esta baja es meramente coyuntural y responde a la rotación de sets de fractura y tareas de mantenimiento programadas por las operadoras, ya que el nivel de actividad sigue estando un 15% por encima de abril del año pasado.
El desglose de la actividad de fractura revela un enfoque claramente orientado hacia la ventana de petróleo, buscando aprovechar los mejores precios internacionales y la capacidad de transporte disponible. De las 2.335 etapas realizadas, 2.014 punciones se dirigieron a objetivos de shale oil, mientras que apenas 321 se destinaron al shale gas. Esta disparidad subraya la estrategia actual de las grandes operadoras —como YPF, Vista y Shell— de priorizar el crudo Medanito, que ofrece un retorno de inversión más rápido y una logística de comercialización externa más fluida en comparación con el gas, el cual aún aguarda mayores avances en infraestructura de licuefacción para alcanzar mercados globales.
Perspectivas operativas para el invierno
El escenario para los próximos meses sugiere que la producción continuará en niveles elevados, desafiando las limitaciones logísticas persistentes. La industria se prepara para un invierno donde el gas volverá a ser el centro de atención regulatoria y operativa, pero el petróleo neuquino seguirá siendo la fuente principal de divisas. El desafío inmediato para las compañías de servicios especiales será mantener la eficiencia en el uso de los sets de fractura para evitar que la caída de abril se transforme en una tendencia persistente. Con una base de producción que ya supera los 620.000 barriles, Neuquén se encamina a cerrar un 2026 con números que parecían inalcanzables hace apenas un lustro, redefiniendo la escala de la economía argentina.