¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Meitner e Invap proponen construir un reactor SMR por USD 1.200 millones en medio del desmantelamiento de la CNEA

En medio del fuerte conflicto por más de 100 despidos masivos ejecutados esta semana en la CNEA, el consorcio privado Meitner Energy presentó un proyecto de USD 1.200 millones para construir una central nuclear en Atucha utilizando ingenieros migrados del paralizado proyecto estatal Carem.

Por Redacción

Viernes, 03 de julio de 2026 a las 13:57

El Gobierno nacional confirmó el ingreso de una propuesta de USD 1.200 millones para la construcción de un nuevo reactor atómico en el complejo Atucha, ubicado en Lima, provincia de Buenos Aires. La iniciativa es impulsada por Meitner Energy, un consorcio binacional integrado por el holding estadounidense Ansari Group y la empresa rionegrina Invap, que retiene el 40% del paquete accionario.

El proyecto contempla el emplazamiento de un reactor modular pequeño (SMR) de diseño propio. Debido a la envergadura del desembolso, la compañía aspira a encuadrar el desarrollo dentro del "Súper RIGI", el nuevo régimen de incentivos fiscales en trámite legislativo que exige un piso de inversión de USD 1.000 millones para actividades sin antecedentes en el país. Aunque la Argentina opera centrales atómicas desde hace décadas, la administración central argumenta que la tecnología de reactores comerciales SMR califica legalmente como una nueva rama económica, allanando el camino para el desembarco privado.

La ingeniería del ACR-300: innovación en formato compacto

El núcleo tecnológico del proyecto es el reactor ACR-300, una unidad de Generación III+ basada en tecnología de agua presurizada (PWR) que aportará una potencia neta al sistema interconectado de 300 MWe. Se trata de un diseño First of a Kind (FOAK, primero en su tipo) a escala comercial global, sustentado en la ingeniería local.

Las ventajas competitivas y de costos de este reactor se centran en la optimización del diseño geométrico y de componentes:

  • Foco en el costo: "El 11% de los componentes de un reactor generan el 67% de los costos, es ahí donde enfocamos", detalló Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam, en un foro sectorial.

  • Diseño horizontal: La configuración espacial del ACR-300 permite un esquema de ensamblaje que reduce en un 40% el tamaño de la obra civil y de los componentes críticos en comparación con los proyectos SMR competidores del exterior.

  • Estado del proyecto: El consorcio ya culminó la fase de ingeniería conceptual y superó dos auditorías críticas internacionales, avanzando ahora en la ingeniería básica de detalle.

Operación estatal, capital privado y empleo

El esquema de gobernanza propuesto plantea una sinergia directa entre el capital de riesgo y los activos estatales. Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) —la operadora de Atucha I, Atucha II y Embalse— tendrá el derecho exclusivo de asumir la operación técnica y el mantenimiento de la nueva central bajo condiciones de mercado. A cambio de la utilización de la infraestructura y el predio de Lima, Meitner Energy pagará al Estado un canon periódico bajo la figura de derecho real de superficie.

La construcción de la central demandará un plazo estimado de cinco años —sujeto a las aprobaciones del Ministerio de Economía y los permisos de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN)— y generará unos 2.000 puestos de trabajo directos entre las fases de obra civil, montaje electromecánico y operación regular. "El Estado genera las condiciones y garantiza la previsibilidad, y el sector privado invierte el capital asumiengdo el riesgo", ponderó el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli.

Contraste sectorial: el desmantelamiento de la CNEA y la agonía del Carem

La irrupción de este megaproyecto privado no se da en un vacío, sino en el momento más oscuro para la soberanía científica argentina. El anuncio coincide con una ola de más de 100 despidos masivos ejecutados esta misma semana en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), una purga de personal calificado que profundiza el vaciamiento presupuestario e institucional que arrastra el organismo técnico.

Esta sangría de personal golpea el corazón del Carem, el histórico prototipo de reactor modular SMR de gestión 100% estatal que la Argentina venía desarrollando con reconocimiento internacional y que ahora queda al borde del colapso definitivo.

Doble discurso oficial: Mientras desde los despachos oficiales justifican el desguace del Carem bajo el argumento de que arrastra "rezagos de ingeniería complejos" y "costos públicos inviables", en paralelo celebran el proyecto de Meitner, exponiendo una clara estrategia de sustitución: paralizar el desarrollo soberano del Estado para abrirle el negocio de la energía nuclear a los consorcios comerciales privados.

Este escenario de asfixia y despidos masivos aceleró de manera dramática la fuga de cerebros en el sector público. Estimaciones de la industria indican que más de 200 científicos, ingenieros y tecnólogos de élite abandonaron la CNEA en el último período, empujados por el recorte de becas, los despidos de esta semana y el congelamiento de salarios. Como contracara de este vaciamiento, Meitner Energy capitaliza la crisis absorbiendo esa mano de obra barata y ya consolidó una plantilla de 120 profesionales con base operativa en Bariloche, conformada en gran parte por técnicos formados en el Instituto Balseiro que fueron eyectados del Carem por las políticas oficiales de ajuste