A 40 minutos de Añelo, la nueva estructura de acero de Shell —una inversión global de 500 millones de dólares— rompe la monotonía de la meseta. El bloque abarca 200 kilómetros cuadrados y presenta una particularidad técnica: se ubica en la zona de transición de la formación. Aquí, la relación gas-petróleo (GOR) puede variar hasta diez veces en una extensión acotada, moviéndose desde el crudo volátil hasta el gas rico con condensados.
Para domar esta complejidad, Shell y su socia YPF diseñaron una EPF (Early Production Facility). No se trata de una instalación definitiva, sino de un complejo modular y flexible diseñado para el deriskeo del área.
“Este hito es fundamental en nuestros planes de desarrollo de Bajada de Añelo ya que nos permitirá ampliar la capacidad de procesamiento y producción de petróleo y gas en el área y profundizar nuestro conocimiento de la ventana de transición de Vaca Muerta”, explicó Germán Burmeister, presidente de Shell para Argentina, Chile y Uruguay.
Ingeniería de vanguardia y "Flawless Start-up"
La planta inició operaciones hacia finales de 2025 bajo lo que los técnicos denominan un flawless start-up: un arranque impecable, sin incidentes de seguridad ni ambientales. La obra involucró a 140 contratistas y generó empleo para 1.500 personas.
Capacidad y Proyección:
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Configuración inicial: Capacidad para procesar 15.000 barriles de petróleo y 2 millones de m³ de gas diarios.
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Estado actual: Opera al 50% (8.000 bbl/d de crudo y 1,2 millones de m³ de gas).
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Ampliación inmediata: El diseño ya contempla escalar a 20.000 barriles y 2,5 millones de m³ de gas para colmar la capacidad en 2027.
Eficiencia en el subsuelo: El esquema de perforación
La alimentación de la planta depende de un ritmo constante en el upstream. Actualmente, 15 pozos están en producción, y la campaña 2026 prevé la terminación de otros siete. Para optimizar costos, Shell utiliza un esquema de dos torres:
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Spudder rig: Encargado de las secciones verticales superficiales.
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Walking Rig (High Spec): Perfora las ramas laterales de hasta 3.000 metros, minimizando tiempos muertos entre pozos.
Sustentabilidad y automatización
Un detalle que destaca en las instalaciones es la ausencia de humo negro en la antorcha. La planta incorpora tecnología de combustión completa mediante sopladores de aire y unidades de recuperación de vapores que reinsertan las emanaciones en el circuito comercial. Además, el complejo es energéticamente eficiente: cinco generadores consumen el propio gas del pozo para abastecer la demanda eléctrica, mientras que un sistema de automatización permite el control remoto de los pozos.