Quedó oficialmente inaugurada en la ciudad de Neuquén la séptima edición de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, en un acto encabezado por Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG). Frente a una sala colmada por autoridades nacionales, provinciales y ejecutivos del sector, el dirigente remarcó el salto cuantitativo de la producción no convencional, la consolidación del país en el mapa energético global y las oportunidades de divisas que abre el desarrollo sostenido de los recursos no convencionales.
La ceremonia inaugural contó con la presencia del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa; el gobernador de Mendoza; la secretaria de Energía de Río Negro, Andrea Confini; además de legisladores, ministros provinciales, funcionarios de la Secretaría de Economía de la Nación y delegaciones empresariales internacionales. En su discurso de apertura, el titular del IAPG agradeció el acompañamiento de la Presidencia de la Nación y ponderó que esta edición encuentra al país "llegando casi al millón de barriles diarios, una producción impulsada por el no convencional", al tiempo que reivindicó la vigencia del aporte que realizan los yacimientos tradicionales a la matriz hidrocarburífera nacional.
Recursos técnicos de Vaca Muerta, RIGI y eficiencia operativa
En su análisis técnico de la cuenca Neuquina, López Anadón precisó que tras concluir las evaluaciones de los recursos técnicamente recuperables, la reserva de Vaca Muerta se estima en 258 trillones de pies cúbicos de gas (TCF). La magnitud del yacimiento, según explicó el titular del instituto, equivale a más de un siglo del consumo total combinado de petróleo y gas de la República Argentina, otorgando una escala de nivel mundial a la oferta exportable del país.
“Los analistas internacionales ya consideran a Argentina cuando hacen cálculos de oferta de gas y petróleo. Estamos en el mapa de energía a nivel global”, afirmó
Para explicar esta expansión, el titular del IAPG identificó tres pilares principales: la incorporación de alta tecnología en las etapas de completación, las ganancias de eficiencia en los tiempos de perforación y el establecimiento de un nuevo clima de negocios sustentado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En materia de divisas, estimó que la balanza comercial del sector, que actualmente registra un superávit de u$s 10.000 millones, posee la capacidad de escalar hasta una horquilla de entre u$s 40.000 millones y u$s 50.000 millones anuales a medida que se consoliden los proyectos de transporte y licuefacción. Sobre el posicionamiento argentino a nivel global, el directivo enfatizó que los analistas internacionales ya consideran al país al momento de calcular la oferta mundial de gas y petróleo.
Cadena de valor, empleo técnico y diversificación económica
En otro tramo de su disertación, el representante del IAPG puso el foco en el impacto indirecto que ejerce la industria energética sobre la economía real. Estimó que la cadena de valor suma a cerca de 10.000 empresas proveedoras de bienes y servicios, las cuales registran una facturación consolidada de u$s 4.000 millones de dólares al año, cifra que continuará expandiéndose a la par de los nuevos desarrollos.
En materia laboral, la actividad hidrocarburífera sostiene 70.000 puestos de trabajo directos y una red laboral de entre 250.000 y 300.000 empleos indirectos. López Anadón planteó que el crecimiento proyectado exigirá reforzar los programas de formación y capacitación técnica para incorporar nuevo personal. Finalmente, comparó el rol histórico del sector agropecuario con la proyección hidrocarburífera, asegurando que el país atraviesa una "oportunidad única" para consolidar una oferta exportadora diversificada compuesta por alimentos, litio, cobre, gas y petróleo. La actual muestra de la AOG Patagonia 2026 reúne a 550 empresas expositoras desplegadas sobre una superficie de 25.000 metros cuadrados en el predio neuquino.