Frenazo en los surtidores: la venta de combustibles cayó por tercer mes consecutivo y el diésel común lideró el desplome
El expendio de combustibles líquidos en el mercado interno no logra eludir la tónica recesiva del consumo general. Durante el mes de abril de 2026, la venta de combustibles al público registró su tercer mes consecutivo de caída interanual, consolidando un escenario de menor actividad en las estaciones de servicio de todo el país.
De acuerdo con un informe estadístico sectorial publicado por el portal especializado Surtidores, las bocas de expendio de todas las banderas comercializaron un volumen consolidado de 1.333.298 metros cúbicos ($m^3$), una cifra menor en comparación con los 1.365.814 $m^3$ despachados durante el mismo período de 2025.
Contracción mensual e interanual en las estaciones de servicio
La caída en los volúmenes totales representó un retroceso neta del 2,38% en la comparación interanual. Al evaluar el desempeño contra el mes inmediato anterior, las planillas comerciales mostraron una baja del 1,98% respecto a marzo. No obstante, el documento técnico de la entidad aclaró que en la medición intermensual operó un factor de estacionalidad por calendario, dado que marzo contó con 31 jornadas operativas frente a las 30 de abril.
El prolongado enfriamiento de la demanda minorista confirma un cambio en las pautas de movilidad y transporte de bienes y pasajeros, arrastrado por los sucesivos reajustes en las pizarras de precios y la caída de la actividad económica general.
Efecto sustitución invertido: la paradoja de los combustibles premium
Al desglosar el comportamiento de la demanda por tipo de producto, las estadísticas arrojaron un comportamiento asimétrico y paradójico. Pese a la caída general, los segmentos de mayor octanaje y precio mantuvieron variaciones positivas, aunque a un ritmo más moderado que en los trimestres previos:
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Nafta Premium: Registró un leve avance interanual del 0,76%.
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Gasoil Grado 3 (Premium): Experimentó una sólida suba del 5,85% en la misma comparación.
Por el contrario, el grueso del volumen comercializado —los combustibles de corte masivo— absorbió el impacto recesivo de forma directa. La demanda de nafta súper retrocedió un 1,63%, en tanto que el segmento más golpeado fue el del diésel Grado 2 (común), que se derrumbó un 9,96% interanual. Esta pronunciada caída del gasoil común refleja de manera lineal el menor movimiento de camiones de carga y maquinaria pesada vinculada a la producción intermedia y la logística industrial.
En el segmento corporativo, la petrolera bajo control estatal YPF ratificó su liderazgo absoluto en el mercado interno, concentrando el 55,9% de los despachos totales al comercializar 746.648 $m^3$. La escoltó la marca Shell (operada por Raízen) con un volumen de 294.978 $m^3$, mientras que los puestos complementarios de la estructura de refino y venta quedaron en manos de AXION Energy, con 159.011 $m^3$, y PUMA Energy, con 72.413 $m^3$ expendidos a lo largo del mes.