¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

La industria energética creció casi 20% en febrero ante un difícil panorama para el resto de los sectores

La industria manufacturera argentina profundizó su caída en febrero con una baja del 8,7% interanual, afectada por el desplome en los sectores textil, automotriz y de maquinaria. No obstante, la producción vinculada a Vaca Muerta y el aluminio patagónico actúan como los únicos focos de resistencia: la refinación de petróleo creció casi un 20% gracias al flujo récord de crudo no convencional

Por Redacción

Viernes, 10 de abril de 2026 a las 14:30

El panorama industrial de Argentina presenta una marcada dualidad al cierre del primer bimestre de 2026. Según el último informe del INDEC, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en febrero una caída interanual del 8,7%, acumulando una contracción del 6,0% en lo que va del año.

Sin embargo, detrás de esta cifra negativa se esconde una dinámica de dos velocidades: mientras 14 de las 16 divisiones del sector retroceden, la Patagonia se consolida como el principal amortiguador de la crisis gracias a su anclaje en la energía y los metales no ferrosos.

Refinación de petróleo: El impulso de Vaca Muerta

La división de Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear fue el motor más dinámico del mes, con una suba interanual del 19,7%. Este crecimiento tiene una explicación directa en el incremento del 31,4% en la producción de crudo no convencional en Vaca Muerta, lo que garantiza una mayor carga en las refinerías del país.

  • Gasoil: Con una suba del 23,8%, el combustible crítico para el agro y la minería lidera el segmento.

  • Otros derivados (Propano/Butano): Registraron la suba más pronunciada con un 27,3%.

  • Naftas: Crecieron un 10,8%, reflejando una demanda sostenida pese al contexto recesivo general.

Químicos y minerales: Entre la salud y la construcción

El sector de Sustancias y productos químicos logró una incidencia positiva (+3,7%), traccionado principalmente por la industria farmacéutica (+11,2%) y los químicos básicos. En contraste, los insumos vinculados al consumo hogareño o industrial, como pinturas (-7,7%) y agroquímicos (-9,6%), mostraron retrocesos.

En cuanto a los Minerales no metálicos, el sector funciona como un termómetro de la obra pública y privada en la región:

  • Cemento: Cayó un 10,2%, sugiriendo una parálisis en grandes obras de infraestructura.

  • Cal y Yeso: Sorprendieron con un alza del 24,2%, lo que indica que la construcción residencial de menor escala o el mantenimiento interno sigue activo en las provincias patagónicas.

El aluminio de Puerto Madryn como resguardo

A pesar de que las Industrias metálicas básicas cayeron un 12,5% a nivel nacional, la producción de aluminio primario —con epicentro en la planta de ALUAR en Puerto Madryn— mostró una resiliencia notable. Mientras la siderurgia se hundió un 13,3%, el aluminio apenas retrocedió un 3,0%, manteniendo un acumulado anual positivo del 2,0%. Este dato confirma a la planta chubutense como la más sólida de toda la división de metales en términos de continuidad productiva.

Sectores en crisis: El desplome del consumo durable

Fuera del ecosistema energético y extractivo, la industria manufacturera enfrenta niveles de contracción alarmantes que impactan en el empleo y la actividad fabril del centro del país:

  • Textiles: Lideran la caída con un -33,2%.

  • Maquinaria y equipo: Retrocedieron un 29,4%.

  • Automotriz: Se contrajo un 24,6%, reflejando la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito.