El contexto nacional y provincial es desafiante. Entre 2015 y 2025, la producción convencional en Argentina se desplomó un 43,5% en petróleo y un 51,8% en gas. En Río Negro, aunque la explotación convencional todavía representa el 68% del petróleo y el 53% del gas provincial, la curva mantiene un descenso interanual cercano al 6% desde 2013. Ante este escenario de agotamiento de yacimientos y altos costos operativos, el nuevo programa propone una reducción del 50% en la alícuota de regalías aplicable exclusivamente a la producción incremental.
El esquema del incentivo: Foco en el incremental
La medida es quirúrgica: no afecta la recaudación sobre la base de producción existente, sino que premia la inversión nueva. Sobre el volumen adicional que se genere, las operadoras abonarán únicamente el 6% de regalías por un periodo de diez años o hasta el fin de la concesión.
Puntos clave del régimen:
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Regalías: Reducción a la mitad (del 12% al 6%) solo para el excedente productivo.
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Aporte Complementario: Exención del 3% sobre la producción incremental cuando corresponda.
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Estabilidad fiscal: No se modifican Ingresos Brutos ni los cánones de superficie.
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Objetivo técnico: Viabilizar proyectos de pulling, workover y optimización de sistemas de extracción que, con el esquema impositivo previo, no resultaban rentables.
Requisitos y control de inversiones
Para acceder a estos beneficios, las concesionarias no podrán limitarse a sus tareas habituales. Deberán presentar un Plan de Actividades e Inversiones Complementario que supere los compromisos ya asumidos en los acuerdos vigentes. Además, la transparencia del proceso estará garantizada por una Curva de Producción Básica certificada por auditores externos habilitados por la Secretaría de Energía de la Nación. El incentivo se aplicará estrictamente sobre el diferencial positivo entre la producción real y esa base aprobada.
Impacto socio-económico en la región
Más allá de los números de barriles y metros cúbicos, el programa tiene un fuerte componente social. Al extender la vida útil de los yacimientos y mejorar el factor de recuperación de reservas, el Gobierno de Río Negro busca preservar la infraestructura existente y, fundamentalmente, sostener el empleo directo e indirecto en las zonas productoras. La implementación de este programa se suma a la estrategia provincial de prórrogas de concesiones y fortalecimiento de la fiscalización, proyectando un 2026 con un nivel de actividad petrolera sostenido a pesar del contexto macroeconómico.