El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, celebró el anuncio de la compañía TGS, que confirmó una inversión de u$s 3.000 millones para potenciar el procesamiento y transporte de líquidos de gas natural.
El megaproyecto, que se desplegará a lo largo de las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires, busca consolidar la capacidad logística necesaria para acompañar el salto productivo de Vaca Muerta y abrir nuevas vías de exportación. Desde Nueva York, donde participó del anuncio junto a su par neuquino Rolando Figueroa, Weretilneck destacó que la obra generará 4.000 puestos de trabajo directos y cerca de 15.000 indirectos.
Sinergia patagónica y visión exportadora
Para el mandatario rionegrino, la inversión es el resultado de la previsibilidad y el profesionalismo con el que la región ha gestionado el recurso no convencional. “Es una alegría enorme compartir este momento con mi amigo Rolando Figueroa. Lo que estamos viendo en Nueva York es el prestigio que han construido nuestras provincias a partir de la previsibilidad, la seriedad y el profesionalismo con el que se viene desarrollando Vaca Muerta”, afirmó Weretilneck, subrayando la importancia de la alianza estratégica entre ambas jurisdicciones para posicionar a la Argentina en el mercado global.
La obra resulta vital para evitar cuellos de botella ante el aumento de la actividad extractiva. Weretilneck explicó que el rol de su provincia es fundamental para completar la cadena de valor: “Hoy el mundo habla de una Argentina energética. Neuquén produce y Río Negro aporta la infraestructura para transportar y exportar esa energía. Esta inversión de TGS va a permitir sostener el crecimiento de la producción y acompañar el desarrollo de Vaca Muerta”, sostuvo el gobernador.
Transformación económica y empleo regional
Más allá de los beneficios técnicos, el mandatario hizo hincapié en el impacto socioeconómico que tendrá el despliegue de infraestructura en el territorio rionegrino. Con la creación proyectada de miles de empleos, el proyecto se perfila como un dinamizador de las economías locales de la Patagonia y la zona pampeana.
Weretilneck concluyó reforzando la idea de que la seguridad jurídica es el motor de estas transformaciones: “Cuando las provincias trabajamos juntas, con reglas claras y visión de largo plazo, logramos atraer inversiones que generan empleo, infraestructura y oportunidades para nuestra gente”. Con este anuncio, la región ratifica su posición como el corazón productivo del país, proyectando a la Patagonia como un actor clave en el futuro energético internacional.