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Energía de las olas: avanza el primer proyecto undimotriz del país que se instalará en Mar del Plata

El equipo técnico finalizó con éxito las pruebas de carga del primer dispositivo de energía undimotriz del país, que será instalado en la Escollera Norte de Mar del Plata para generar electricidad a partir de las olas.

Por Redacción

Martes, 31 de marzo de 2026 a las 14:32

En un contexto donde la diversificación de la matriz energética se vuelve una necesidad imperativa ante la crisis de los combustibles fósiles, la Provincia de Buenos Aires dio un paso adelante. A través de la Subsecretaría de Energía, el Gobierno bonaerense anunció avances críticos en el desarrollo del primer dispositivo undimotriz de la Argentina, una tecnología diseñada para convertir el incesante movimiento de las olas del Atlántico en electricidad limpia y previsible.

El proyecto, que se montará en la Escollera Norte del Puerto de Mar del Plata, representa un hito de soberanía tecnológica. Liderado por el ingeniero e investigador Alejandro Haim y un equipo de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Buenos Aires, la iniciativa logra amalgamar la investigación académica con la capacidad industrial local, posicionando a la costa bonaerense como un laboratorio vivo de energías renovables marinas.

Ingeniería nacional: ¿Cómo funciona el captador de olas?

A diferencia de la energía eólica o solar, que dependen de condiciones climáticas más variables, la energía undimotriz destaca por su alta previsibilidad, dada la constancia de la dinámica oceánica en el Atlántico Sur. El sistema diseñado por la UTN utiliza un mecanismo de boyas flotantes de gran escala (con diámetros de entre 3 y 10 metros y pesos de hasta 20 toneladas) que se desplazan verticalmente con el vaivén del agua.

Este movimiento ascendente y descendente es transmitido a una cadena de engranajes que transforma la energía cinética en una rotación de alta velocidad, capaz de accionar un generador eléctrico. Según las especificaciones técnicas, cada unidad instalada podría producir entre 30 y 200 kilovatios (kW) de potencia, dependiendo del tamaño de la boya y la intensidad del oleaje. La versatilidad del diseño permite que estas estructuras se integren a infraestructuras ya existentes, como muelles, escolleras o plataformas offshore, reduciendo drásticamente los costos de instalación.

Pruebas "en seco" y financiamiento: El aporte de los usuarios

Recientemente, el proyecto superó una etapa fundamental de seguridad estructural. En la Metalúrgica Duroll, ubicada en Pilar, se realizó la primera prueba "en seco" del brazo y la boya. El ensayo consistió en someter a la estructura a una carga de 1,5 toneladas (1500 kg), el doble del peso que deberá soportar en condiciones operativas reales, confirmando la robustez de la fabricación nacional.

La viabilidad económica del prototipo está sustentada por un esquema de financiamiento público-privado:

  • Inversión Inicial: Un convenio por u$s 138.000.

  • Origen de los fondos: Provienen del PROINGED (Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida Renovable), administrado por la Subsecretaría de Energía y el FREBA.

  • El rol del usuario: Es importante destacar que estos fondos surgen del agregado tarifario renovable que los bonaerenses abonan mensualmente en sus facturas de luz, reinvirtiendo el costo del servicio en innovación local.

  • Apoyo científico: El proyecto cuenta además con el respaldo de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) mediante el fondo FITBA.

Mar del Plata: La nueva frontera de las renovables

La instalación del prototipo en la Escollera Norte será la prueba de fuego para evaluar si el Mar Argentino puede convertirse en una fuente masiva de energía. Si los resultados en el agua son exitosos, el Gobierno provincial planea escalar el sistema mediante la instalación de parques de boyas (múltiples unidades en una misma zona), lo que multiplicaría la capacidad de inyección a la red eléctrica.

Para la administración provincial, este proyecto es una prioridad estratégica no solo por su aporte ambiental, sino por el fortalecimiento del vínculo entre el Estado y el sector privado metalmecánico.

Con el 2026 marcando récords de temperatura y demanda energética, la energía undimotriz abre una frontera de sostenibilidad que podría transformar a las ciudades costeras en polos de generación distribuida, reduciendo la dependencia de las grandes centrales térmicas y aprovechando el potencial infinito del "oro azul" bonaerense.