Durante la cumbre energética Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World celebrada en Houston, la secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, anunció que el Poder Ejecutivo no prorrogará el Plan Gas al término de su vigencia formal. La funcionaria ratificó que el programa estatal caducará definitivamente a finales de 2028 y que será sustituido por un esquema de contratación directa sin mediación ni subsidios públicos entre productores, comercializadores, distribuidoras, industrias y generadoras eléctricas.
La medida profundiza la desregulación sectorial impulsada bajo el marco normativo de la Ley Bases, garantizando el respeto de los compromisos adjudicados hasta su vencimiento por tratarse de derechos adquiridos.
Fin del esquema regulado, cambio de paradigma en la Ley Bases y revisiones tarifarias
La exposición ante inversores y ejecutivos norteamericanos fijó la posición oficial respecto de la salida de los programas de incentivos estatales y la reconfiguración del marco legal hidrocarburífero.
Respecto de la expiración del Plan Gas, los cambios legislativos introducidos a la Ley 17.319 y la política de infraestructura, se destacan los siguientes ejes centrales:
En relación con el fin de las intervenciones directas, María Tettamanti confirmó la postura del Palacio de Hacienda sobre la caducidad del programa: "El Plan Gas finaliza a fines de 2028. Nosotros no lo vamos a extender". Al fundamentar el origen del mecanismo de incentivos, la secretaria recurrió a una analogía sectorial al señalar que el Estado le "cortó las piernas" al sector privado y luego le dio "muletas" —como el propio Plan Gas—.
En cuanto a la redefinición conceptual de la política hidrocarburífera, la funcionaria remarcó el abandono del criterio histórico de preservación exclusiva del mercado interno: "Dejamos de hablar de autoabastecimiento". En esa línea, Tettamanti argumentó ante el auditorio: "Con los recursos que tenemos es ridículo hablar de autoabastecimiento", definiendo que el nuevo objetivo regulatorio consiste en maximizar la renta de los inversores para garantizar el abastecimiento local y liberar saldos exportables de escala.
Sobre el marco regulatorio para obras de evacuación, la Secretaría de Energía destacó las modificaciones aprobadas en la Ley Bases sobre la Ley de Hidrocarburos 17.319, las cuales habilitaron nuevas autorizaciones de transporte para oleoductos, gasoductos, plantas de tratamiento, almacenamiento y terminales portuarias privadas. La lógica oficial plantea que el crecimiento de Vaca Muerta requiere que el capital privado financie la infraestructura de evacuación sin financiamiento ni avales del Tesoro.
En relación con la orientación política y el esquema tarifario, la secretaria resumió el rumbo económico de la gestión: "Menos Estado, más privado; menos regulación, más libertad. Ese es el camino trazado". Asimismo, detalló que tras completar las revisiones tarifarias durante 2025, las distribuidoras y transportistas cuentan con mecanismos de actualización mensual. Al proyectar el cierre de su paso por la función pública, Tettamanti enfatizó: "Voy a sentir muy exitosa mi gestión si cada vez me tienen que venir menos a hablar".
Transición comercial hacia el libre mercado
El retiro del Estado de la fijación de precios y volúmenes de gas busca restablecer la competencia de oferta y demanda entre las cuencas productoras y los grandes usuarios.
Durante el período de transición que resta hasta 2028, la Secretaría de Energía continuará promoviendo que las distribuidoras de gas de red y las centrales térmicas cierren acuerdos de abastecimiento de largo plazo directamente con las petroleras, desmantelando de forma gradual la arquitectura regulatoria montada en la última década.